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Alucinaciones Navideñas

Como cada año, al llegar estas bonitas fiestas, a mi me da por alucinar, si ya sé que en mi eso es bastante normal, pero… empiezo alucinando con el subido de precios ( da igual que hablemos de comida…donde te llegas a preguntar : ¿qué comen estos centollos las últimas semanas del año…caviar?, además de otras preguntas clásicas ¿cómo se come un pavo su última comida para que al cortarlo quede tan bonita esa imagen con sus ciruelas , sus manzanas, su romerito… allí en el medio?, en cuanto a la bebida, ¿está mejor el vino en estas fechas?, ¿tiene mas years el whisky?, porque su precio así lo indica…da igual que compres el “tío de la bota” que el mejor vino de ribera del Duero o Rioja, todos han subido su precio exageradamente. En realidad, hasta el cotillón se dispara de precio, ¿por qué estos días vale más un pito, o unas simples serpentinas?… ¿tienen música interpretada por alguna orquesta sinfónica?

Pero mis alucinaciones siguen con la lotería, ¿por qué todo el mundo empieza a comprar toda la que le ofrecen? Siempre aparece el amigo/familiar vidente que ha tenido un sueño con el número que va a salir…venga a buscar donde lo venden, para luego descubrir que mejor hubiera sido que tuviese un sueño erótico. Siempre sale el colega que dice aquello de ¡dadme dinero que tengo que pasar por Sort, bonito pueblo leridano con su vecina más famosa: “la bruixa d’or”, si esa famosa administración de loterías y, entonces, volvemos a pensar aquello de “aquest any si”, claro, como allí tampoco venden casi números. Bueno siempre es bonito tener ilusión y esperanza, siempre que esta ultima señora no coma mucho.

Por su puesto, alucino con la cantidad de almuerzos, comidas y cenas navideñas, que al final ya no hay fechas libres para encajarlas…en fin, comidas pantagruélicas en las que siempre acabamos con dos pensamientos: “¿quién es el cabrito/a que se ha llevado el “almax”? Y “por favor que hoy no me haga soplar la pulisia”

Alucinaciones de los adornos navideños (árbol, luces, belén… que, no sé por qué yo empiezo a pensar que tal ambiente se respiraría en el portal, porque entre lo que dejara la mula y lo que dejara el buey…calorcito sí que habría si, pero…en fin como entonces no preocupaba la contaminación ni el cambio climático…

También alucino con el ruido que se puede montar con tres panderetas y una carraca (la zambomba es un instrumento que precisa de varios cursos musicales para sacarle el mas mínimo sonío, al menos yo justifico así mis fracasos con el mismo todos los años…todo ello a pesar de que los chicos sobre todo a la “edad del grano/pavo “solíamos entrenarnos bastante…luego claro, de ahí que la miopía se haya extendido tanto entre los chavales. En fin, ya nos lo auguraban los curas…ceguera y condenación eterna.

De lo del desafino a la hora de cantar los villancicos, mejor no hablamos, y de cómo la gente se inventa la letra, tampoco. En fin, ¿qué más da?, si llevas una alegría etílica en el cuerpo que no veas…

También alucino con el fiestón de Nochevieja, cuando después de una opípara cena y su correspondiente bebida empiezas a ver tres “igartiburus” y dos “ramonchus” , todo ello con tu “set nocheviejuno” tu gorrito cónico o tu peluca plateada…tu collarcito hawaiano y tu matasuegras correspondiente, …si esa estampa donde aparecemos, casi todos, con esas uvas, (bien grandes ¿eh?, que si no, no dan suerte…) de la que algún grano, con la ilusión del momento, está a punto de introducírsenos en la nariz y que al sonar la última campanada todo el mundo nos empeñamos en decir, “Feizz Anofff”, por supuesto, con toda la boca todavía llena de esas preciosas uvas y al mismo tiempo intentamos tomar un sorbo de cava/champagne (los mas potentados) para brindar, cuando en realidad ni nos cabe un traguito y, desde luego, con la esperanza, eso sí, de que ese nuevo año no sea una P. M. (no, no hablo de la policía militar) como el que acabamos de dejar atrás… por cierto, después de tan bonito ritual, ¿hay alguien que tenga completo el juego de copas de cava?… Esa noche es cuando nos damos cuenta de que “la tele engorda”, por eso en la Puerta del Sol parece que haya más gente que en una fiesta multitudinaria china, por ejemplo: el año nuevo chino en Pekín (Beijing)

Sufro alucinaciones con las cartas a los reyes magos/ papa Noel, sobre todo alucino con esas pantallas donde aparece un papá Noel digital y es como si fuera adivino…me imagino que llevara una cámara, porque es capaz de distinguir cuántos niños hay frente a él…, y yo no he visto salir ningún enanito de detrás del cristal. Como podréis comprobar nada que ver con aquellos niños temblorosos al acercarse al rey majo, o mago para entregarle su carta con todos sus deseos, que, en la mayoría de ocasiones, no se cumplían en su totalidad…casi como ahora, que ya puedes ser bueno, ya, que con esto de la crisis…

De cualquier manera, a mí lo que más me alucina son las velocidades de los reyes magos, o con tanta invasión americana papá Noel, santa Klaus o san Nicolás, da lo mismo, ahora en lugar de camellos…no hablo de drogas, casi vemos más renos, con sus cuernos retorcidos (claro que en España, cuernos y retorcidos…ya teníamos unos cuantos) .Yo alucino con los que piensan que Rudolph y sus compis poseen una propulsión nuclear, de ahí lo de los silos nucleares en Laponia, hay quien todavía va más lejos y habla de que les introducen unas “capsulas de velocidad infinita” vía rectal, vamos los supositorios de toda la vida, pero más potentes y modernos.

Sin embargo, a mí, quien me alucina es esa especie de ” súper héroe “ , de ”abuelo-man” que es papá Noel, solo así se entiende que reparta más que Seur y Ups en tan poco tiempo, gracias, según dicen a su famosa “Fabada power”, incluso afirman que santa ha sido pillado” in fraganti” por una revista de actualidad (“Lola” creo recordar) comprando un montón de latas de fabada “pitoral”, por lo que tuvo que salir al paso afirmando “son para mis renos”.

Sin embargo, lo del “trío los panchos”, con la monarquía hemos topado, no tiene tanto mérito, pues entre que son tres, tienen sus pajes y pajas, uy perdón, “las pajes”, sus carteros reales…y es que claro, con tanto contrato basura, por días e incluso por horas… la gente perversa asegura que a Baltasar lo hacen trabajar más…aunque sí que es verdad que suele ser el más solicitado por los niños

Pero, donde mas alucino es en la cabalgata, con esos “baltasares” pintados, ¿no hay bastantes subsaharianos? Y, sobre todo, con esas abuelas agresivas, si esas inofensivas señoras que se transforman en Hulk (si el hombre verde), del mismo modo que cuando dan zumos gratis o hay que coger el autobús y la emprenden a empujones con todo el mundo. Efectivamente, esas dulces ancianitas que, con un salto prodigioso, te lo enganchan y te quitan los bollycaos de las manos (¡ay nene, que nos lo quitan de las manoooo!), palabrita del niño Jesús…todavía llevo las marcas de sus uñas en mi mano… ¡a punto estuvieron de darme un minusvalía…! Y eso, eso no fue una alucinación…

(©Viriato, En cualquier w.c. de España)

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