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BAROLOGIA: Vilafamés y cremaet

BAROLOGIAEl barólogo investido de una de las cualidades que este oficio inventado posee, el diletantismo, tomado en sentido peyorativo, que no necesariamente negativo “persona que cultiva una afición de manera superficial o esporádica “, desea dar la bienvenida al número uno de una revista, publicada por el MACVAC (Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerní) de Vilafamés, en la provincia de Castellón por más señas, aunque esto sobra porque lo conoce todo el mundo.

Si tras una fatigosa compra decide subir a descansar a la cafetería del Corte Inglés  de la calle Sorolla de Valencia, sobre estos establecimientos de los grandes centros comerciales hablaremos y no piensen que de forma negativa en otra ocasión, en el pasillo de entrada a la cafetería te encuentras con una exposición de fotografía dedicada a este Museo.

Revisitado por enésima vez encontré dos gratas sorpresas, una la rotación de las obras dando salida a su imponente fondo con criterios tanto museísticos como de adaptación al recipiente que lo contiene, el edificio de siglo XV, con salas irregulares que permiten espacios singulares, donde el visitante proyecta su concepto inconsciente de espacio relacionándolo con la obra expuesta, en ese sentido tengo rincones preferidos. Pues bien, al cambiar la distribución, sabiamente diseñada por la nueva Directora, Rosalía Torrent la exposición ha ganado movimiento y ha logrado sorprenderme con la nueva obra encontrada en esos rincones favoritos.

La segunda sorpresa, soy de los que le gustan las tiendas de los museos, es encontrarme el número uno de la Revista Diferents, en ella hay una mención muy especial al fundador del Museo, Vicente Aguilera Cerní, que logró acercarnos el arte a través de la Revista Triunfo que ávidamente leíamos, naturalmente en el bar de turno, en nuestra época de rojeras universitarios.

Cómo es un espacio de barología, Vilafamés morisco, carlista y austero lo relaciono con el “cremaet”, que no carajillo, en su versión más serrana a base de Terry o en la versión nada desdeñable con ron. Su presentación en recipiente de barro, mejor que en duralex, aunque esta permite observar las dos capas, la del alcohol quemado y el café, poniendo en jaque la técnica del barista para que no le explote el vaso por la temperatura.

El MICVAC con cremaet en invierno o cervecita en verano, siempre recomendable para comprender un Museo y la sociología que permitió el sueño de un intelectual de izquierdas y un alcalde franquista inteligente por allá principio de los 70. Ahora un espacio museístico consolidado que se enfrenta al incierto mundo cambiante.

Julio Garcia

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