Home » La susurradora irresistible » La susurradora irresistible. Matices de rojo.

La susurradora irresistible. Matices de rojo.

La melena caoba abraza los rayos de abril dejando a la vista su rojo más intenso. La susurradora atrapa uno de los mechones y lo contempla ensimismada. Rojo. Acaricia en su mente el término y le surgen de inmediato preguntas inevitables: ¿cuántos tonos de rojo existen? ¿Cuándo sabe una persona que su sentir político es rojo? ¿Al defender la igualdad salarial entre hombres y mujeres? ¿Situándose a favor de incrementar el gasto público en educación y sanidad, una educación y sanidad pública y para todas las personas? ¿Al luchar contraLa susurradora la discriminación por razón de sexo o condición sexual? ¿Al concebir un mundo con un salario mínimo que permita vivir con dignidad, un mundo donde el dinero no marque la pauta del valor de un ser humano, un mundo donde no se menosprecie a las mujeres, donde no se mate a las mujeres? ¿Al querer eliminar la corrupción y apartar del panorama público a los corruptos? ¿Teniendo fe en que algún día habrá redistribución de la riqueza?

¿Cuántos matices caben en el término rojo para que las diferencias sean tan irreconciliables?

Solo hay una cosa cierta: el ego no cabe en ningún matiz de rojo. No cabe, porque el pensamiento genuinamente rojo trabaja para los demás, se entrega por completo al bien común. Be red, my friend.

Sin disculpa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

*