Home » Otros artículos » MÁS SOBRE ORWELL, TOTALITARISMOS Y CLIMA

MÁS SOBRE ORWELL, TOTALITARISMOS Y CLIMA

Este artículo es una puntualización hacia la persona que se cita al comienzo del mismo y que escribí el mes pasado para el Inconformista. Por cuestiones de plazos no dio tiempo a salir en el anterior número. Sí salió publicado de forma resumida en el diario Levante. Disculpe el lector mi falta de previsión.

En respuesta a la carta de Romnique Kaur quisiera añadir algo: 1) Efectivamente, Orwell luchó en las filas del POUM, pero este, antes que comunista era de tendencia anarquista. 2) Aún a pesar del acrónimo, el autor denunciaba los totalitarismos; todos. 3) Desgraciadamente el cambio climático sí es una realidad: el nivel de los mares crece cada año 3 mm; se han descongelado 4 mill. de km2 del Ártico en los últimos años; el número de personas que sufre problemas de asma, bronquitis, cáncer o infartos debido al CO2, ha crecido exponencialmente -y no es magia-; y tal vez el “Ministerio de la Verdad” se equivoque cuando vemos la frecuencia y virulencia con las que se están produciendo catástrofes naturales como sequías severas o la casi desaparición de islas o archipiélagos como Vanuatu o Maldivas; amén de que el 95% de los climatólogos coincide en que detrás de este grave problema está la acción antrópica. 4) Decir que los fascismos surgen de la izquierda es, siendo suave, un atrevimiento porque son antagónicos a ésta. La idea de socialismo pretende el control, por parte de la sociedad, de los medios de producción y la distribución de los bienes; basado en el contrato social como organización de las sociedades humanas, surge al albur de la Revolución Francesa -y su lema “Libertad, Igualdad, Fraternidad”- y la Revolución Industrial con la miseria que creó; y proponía esa igualdad para todos; esto es, también era, y es, internacionalista. Buscaba el bien común y la igualdad social, estableciendo un orden socioeconómico por y para la clase trabajadora sin un orden económico propio y creando uno público mediante la revolución, la evolución social o las reformas institucionales para construir una sociedad sin clases estratificadas; en definitiva, una economía para toda la población en lugar de para unos pocos. El comunismo, a diferencia del socialismo, y surgido 10 años después, defendía la igualdad real con reformas no sólo políticas sino apelando a la lucha de clases y la revolución y, así, cambiar el régimen económico y social donde la producción era libre, no planificada y el consumo se vivía en común. Mientras, el anarquismo ha ido desfigurándose en la historia, pues proponía la exaltación del individuo y la abolición del Estado y de toda autoridad. Todo lo contrario que el fascismo; surgido a finales del s. XIX a partir de una asociación llamada Acción Francesa -y dirigida por Maurras-, que se caracterizaba por ser ultranacionalista, reaccionaria, fundamentalista católica y antisemita, es corporativista, defiende la nación frente al individuo con obediencia de éste hacia un líder carismático y dictatorial (y un partido único) identificado con el nacionalismo exacerbado de “Tierra, Pueblo y Estado”. Propone la igualdad sólo para los suyos, es decir, es elitista y niega la lucha de clases; trabajadores y empresarios obedecen las directrices del gobierno a través de un único sindicato o sindicato vertical y, en todos los casos, está apoyado precisamente por las élites económicas y la alta burguesía, sector este, que “resulta ser el elegido por la historia para dirigir las vidas del resto de la población y al que le está permitido vulnerar el principio de igualdad” (von Mises) como oposición a los movimientos obreros. De hecho Mussolini y Hitler apelaban a ello con un discurso descalificatorio hacia todos los que no fueran italianos o alemanes por considerarlos inferiores y culpables de sus problemas. El propio término `nacionalsocialista´ es en sí mismo contradictorio: no se puede ser al tiempo, nacional (igualdad para los míos) y socialista (igualdad para todos). Un saludo.

MOSKA

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

*